ElBuenSaborAlhamadeMurcia
OptilentAlhama
FundacinCavalli
VoltiRed
Nisara Psicología
InmaEstilistas
InmaGServices
TaTota2
Loza Hostelería
TotiBar1
ElChicharra
AsesoraExtranjeraFernndez
Asesoraguila1
AsesoraTribulex
ASBLavadero

El sueño permite a nuestro cuerpo y nuestra mente recuperarse del desgaste diario y consolidar en nuestra memoria toda la información recibida durante el día.

Cuando nos cuesta conciliar o mantener el sueño, cuando nos quedamos dormidos en momentos o lugares inapropiados, cuando dormimos demasiado o cuando tenemos conductas anormales mientras dormimos es cuando podemos hablar de problemas de sueño o de trastornos del sueño.

En muchas ocasiones estos problemas están relacionados con síntomas depresivos, de ansiedad o de estrés, es más, en muchos problemas psicológicos los problemas del sueño son uno de los síntomas principales. Estos afectan de manera negativa a nuestras capacidades cognitivas y físicas influyendo, también, en nuestro trabajo, relaciones y conductas.

Los trastornos o problemas de sueño pueden deberse al insomnio, falta de sueño, a hipersomnias, exceso de sueño diurno o nocturno, y a conductas inusuales que aparecen cuando se está durmiendo, como levantarse, movimientos de las extremidades o pesadillas.

¿Qué hacer para mejorar estos síntomas?

En primer lugar, ponerse en contacto con un profesional que verifique si detrás de esos problemas de sueño hay otros problemas psicológicos cuyo tratamiento hará que mejore también nuestro descanso.

Por otro lado, la “higiene del sueño” es algo que se debe introducir en nuestras rutinas y convertirse en un hábito. Esta práctica consiste en un conjunto de acciones que nos ayudan a que la calidad de nuestro sueño sea mejor y a que la cantidad sea la correcta.

Por ejemplo:

  • Intentar dormir entre 7 y 8 horas.
  • Intentar llevar unos horarios fijos para acostarnos y para levantarnos.
  • No tomar sustancias estimulantes, como café o chocolate, unas horas antes de acostarnos, ni comidas demasiado pesadas.
  • No tomar siestas de más de 20-30 minutos.
  • Utilizar el dormitorio simplemente para dormir y para nuestra intimidad. Si utilizamos el dormitorio para trabajar, por ejemplo, asociaremos ese lugar al estrés y eso hará que nos cueste más conciliar el sueño. También se incluyen tareas de ocio, por ejemplo, si lo relacionamos con una zona para ver la televisión nuestro cerebro se activará cuando entremos en él.
  • Por tanto, es importante que estando en la cama no estimulemos nuestro cerebro viendo televisión o el móvil, porque esto hará que tardemos más en dormir.
  • Intentar controlar la temperatura, que sea agradable, y que haya el menor ruido y la menor luz posible.
  • Utilizar técnicas de relajación momentos antes de dormir.

Cuando vamos a dormir nuestro cerebro se prepara para descansar, para ponerse en modo “ahorro”, y para eso necesita que, a su alrededor, no haya grandes estímulos que puedan activarlo de nuevo.

Más sobre psicología aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *